Si algún aceite esencial ha aumentado su demanda en los últimos años es este, el aceite de árbol del té. Sobre todo en esta época que empiezan a llegarnos la notitas del cole avisando de que hay un brote de piojos y mandamos a  los niños “fumigados” con el olor de este aceite. Pero no sólo sirve como repelente, tiene otras muchas propiedades, conocidas desde hace siglos, pero como casi todos los remedios naturales, no sirve para todos los casos ni a cualquier concentración y es lo que voy a intentar resumir en este post. Ya sabéis que me gusta dar una información contrastada y dentro de lo posible, avalada con algún estudio más o menos fiable.

El árbol del té (que no hay que confundir con la planta del té, la Camelia sinensis) es un árbol pequeño de flores blancas muy aromáticas y hojas estrechas y su nombre botánico es Melaleuca alternifolia. Es originario de Nueva Gales del Sur (Australia) donde sus hojas eran ya utilizadas por los aborígenes en infusión o directamente sobre la piel mezcladas con barro para tratar heridas, quemaduras, picaduras de insectos y otras afecciones de la piel. Cuando en 1770 el Capitán James Cook y su tripulación desembarcaron en la costa australiana lo descubrieron y comenzaron a usarlo en infusión en sustitución del té inglés, de ahí el nombre de “árbol del té”.

El aceite esencial

Se obtiene por destilación de sus hojas. Es un líquido ligeramente amarillo-verdoso con un fuerte olor característico. En su composición encontramos:

  • Alcoholes mono y sesquiterpénicos (terpin-1-en-4-ol ). Estos le confieren su actividad antibacteriana demostrada en estudios in vitro sobre diversas cepas de bacterias (Escherichia coli, Staphylococus aureus), de levaduras (Cándida albicans) y de hongos (Aspergillus niger y Trichophytom mentagrophytes). También en estudios comparativos con peróxido de benzoilo (acné) y Clotrimazol (onicomicosis).
  • Cineol y eucaliptol de propiedades antiiflamatorias.

Es eficaz en…

La Natural Medicines Comprehensive Database clasifica la eficacia de las sustancias naturales según la evidencia científica. De este producto dicen:

  • Para acné leve o moderado: la aplicación de una concentración del 5% de este aceite parece ser tan eficaz como el peróxido de benzoilo a la misma concentración. Es verdad que su efecto es más lento pero es menos irritante para la piel. Aplicado dos veces al día durante 45 días reduce considerablemente los síntomas del acné. Se puede aplicar también directamente sobre el granito con un bastoncillo de algodón.
  • Para el pie de atleta (Tiña pedis): una concentración del 10% es útil para aliviar los síntomas de picor, inflamación y comezón pero se necesita una concentración más alta (25 o 50%) y aplicarlo durante al menos 4 semanas para curar la infección, aunque no parece ser tan eficaz como el Clotrimazol o la Terbinafina.
  • Para hongos en las uñas (onicomicosis): la aplicación tópica de una concentración del 100% (puro) de este aceite dos veces al día durante seis semanas puede llegar a curar la infección pero a veces hay que alargar el tratamiento hasta 6 meses (ya sabemos lo largo y pesado del tratamiento de estas infecciones). Es comparable al tratamiento con una solución al 1% de Clotrimazol.
  • Para el herpes labial: no hay por el momento evidencia científica con un gel al 6% de concentración de su actividad. Se recomienda por lo tanto utilizarlo al menos con una concentración del 50%.
  • Para la halitosis (mal aliento): Investigaciones demuestran que una mezcla de aceite de árbol del té con aceites esenciales de menta y limón puede reducir la halitosis.
  • Para infecciones por hongos en boca y garganta: hay cierta evidencia de que el aceite de árbol del té puede ser beneficioso en casos de pacientes con SIDA, en los que esta dolencia es muy frecuente y en casos de resistencia al fluconazol. Se tienen que hacer gárgaras con una solución de este aceite de dos a cuatro semanas.
  • Para la caspa: se han visto resultados con un champú al 5% de este aceite reduciendo las lesiones del cuero cabelludo, el picor y la grasa. Se añaden 7 gotas en el champú habitual y se deja actuar durante 5 minutos. Después se aclara.
  • Para piojos: hay investigaciones que demuestran su efectividad como repelente. Como fnciona por el olor que desprende es recomendable aplicarlo cada día.

Qué precauciones hay que tener con él?

  • Aplicado directamente sobre la piel puede producir irritación sobre todo en personas con la piel sensible.
  • En personas con acné puede producir a veces sequedad, quemazón y enrojecimiento.
  • La aplicación directa sobre la piel de este aceite con aceite esencial puro de lavanda no se recomienda en niños hasta después de la pubertad pues el aceite esencial de lavanda puede tener efectos hormonales.
  • No se debe utilizar por vía oral. De hecho los aceites esenciales puros sin diluir no se deben administrar nunca por vía oral.
  • Aunque no hay estudios que lo corroboren no lo deben utilizar embarazadas ni en periodo de lactancia.

En nuestra tienda on line podéis encontrar el aceite puro de árbol del té (ecológico)  y el desodorante con árbol del té de Amapola Biocosmetics y el jabón líquido con árbol del té de Dr. Bronner’s, con sus 18 usos.

Animáos a probarlo, que para pasarse a la química siempre hay tiempo!

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Fuentes:

Bruneton, J. Tratado de farmacognosia (Fitoquímica y plantas medicinales)

www.nlm.nih.gov