¿Quieres saber lo que tienen en común Nefertiti, Cleopatra y … Rihanna? Todas tienen un secreto de belleza milenario: la manteca de Karité. Un secreto procedente del continente africano, donde ya se encontraron jarras hechas de madera del árbol del karité que se utilizaban para transportar esta preciada manteca desde África del Oeste hasta Egipto. Hoy te vamos a contar por qué después de miles de años sigue siendo uno de los productos con más fans para el cuidado de la piel y el cabello.

Qué es y de dónde se obtiene?

El árbol del Karité (Vitellaria paradoxa o Butyrospermum parkii) crece únicamente de forma salvaje en las sabanas de África Central y del Oeste. Son árboles respetados y venerados pues son fuente de riqueza: todo de ellos es aprovechable, desde las raíces hasta su madera y sus frutos. Pero su producto más preciado, la manteca obtenida de sus frutos, es elaborada únicamente por mujeres por medio de un ritual ancestral, ya que es necesario esperar de 12 a 15 años a que un ejemplar dé sus primeros frutos. Estos se lavan, se trituran, se tuestan y se baten a mano para obtener ese preciado bálsamo color marfil que es la manteca de karité.

Sus beneficiosas propiedades para la piel se deben a su excepcional composición, de la que más de un 50% son ácidos grasos: 43% de ácido esteárico, 46% de ácido oleico, 6% de ácido linoléico, 4% de palmítico y un 0,2% de ácido linoléico entre otros. Además, la parte insaponificable contiene también numerosos principios activos:

  • Antioxidantes.
  • Fitosteroles con propiedades antiinflamatorias y protectoras.
  • El karitene, un hidrocarburo sólido similar al látex que ejerce una barrera protectora en la piel (¡precaución las personas alérgicas al látex!).
  • La alantoína, antiinflamatoria y ayuda a la cicatrización de heridas y úlceras.
  • Ácido cinámico que actúa como filtro solar natural.

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Sus mil y un beneficios para nuestra piel

La manteca de karité es ideal para pieles secas, sensibles, reactivas, atópicas o con psoriasis:

  • Previene y trata irritaciones de la piel como eccemas, dermatitis del pañal así como la aparición de úlceras en personas con movilidad reducida o encamadas.
  • Tiene un alto poder hidratante y emoliente de la piel mejorando visiblemente su elasticidad y flexibilidad.
  • Por sus propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias es muy útil en quemaduras leves y eritemas solares.

Pero además tiene un sinfín de aplicaciones para toda la familia ya que está recomendada para todo tipo de pieles:

  • Para manos y pies agrietados así como zonas ásperas y secas como codos, rodillas o talones por su efecto nutritivo y reparador.
  • Para deportistas y exposiciones al frío o al viento, evita y repara grietas y rozaduras.
  • Excelente tratamiento anti-encrespamiento y reparador de cabellos secos y quebradizos que vuelven a lucir suaves y brillantes. (Se utiliza como una mascarilla, con el cabello húmedo y después de una media hora se retiran los restos con el champú habitual)
  • Previene la formación de estrías en embarazadas y dietas de adelgazamiento.
  • Evita la aparición de grietas en el pezón durante la lactancia.

Cómo se usa?

Por su textura sólida nos puede parecer al principio difícil de aplicar, sobre todo en épocas de más frío. Sólo hay que poner una pequeña cantidad en las manos y frotar ligeramente para calentarla y así conseguiremos una textura más aceitosa.

Su calidad es importante…

En Verum Natura sólo seleccionamos manteca de karité 100% pura y sin refinar, de producción artesana y que no ha sido sometida a ningún proceso industrial (hexano o altas temperaturas) para aumentar la misma. Esto es muy importante para que mantenga intactas todas sus excelentes propiedades.

  • La Caricia de Karité de Amapola Biocosmetics, manteca de karité pura, ecológica enriquecida con aceite de argán y de germen de trigo y aceites esenciales de incienso y de mandarina que le dan un olor muy agradable.
  • Manteca de Karité Salvaje de Maison Karité, 100% pura y sin refinar enriquecida con aceites de baobab y de sésamo con un relajante olor a lavanda gracias a su aceite esencial.
  • Manteca Salvaje de Karité y Neem de Maison Karité, en la que a las propiedades reparadoras y nutritivas de la manteca de karité pura se le unen las antisépticas, antiinflamatorias y cicatrizantes del aceite de Neem y de árbol del Té.

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Anímate a probarla…seguro que descubres algún uso más!!